IAP PROSPECCIÓN ARQUEOLÓGICA SUPERFICIAL EN EL T.M. DE CASTELLAR (JAÉN)
Necesidades arqueológicas del cliente
El motivo por el cual es necesario realizar una prospección arqueológica superficial en una parcela, viene determinado por un requerimiento bien, por la Delegación de Medioambiente o bien, por la Delegación de Cultura de la provincia en la que se encuentre el terreno. Esto es debido a que sobre ese suelo se quiere realizar algún tipo de construcción que implica un movimiento de tierras y además se encuentra cerca o sobre algún yacimiento arqueológico que puede estar en riesgo de destrucción o quedar afectado por la realización de las mismas. En este caso, se trata de la construcción de una planta de producción de biometano y consta, de la construcción de una serie de instalaciones necesarias para la producción de este gas, ocupando prácticamente el total de la superficie. En total abarca una zona de riesgo, la cual es objeto de prospección, de 5,2 hectáreas. La prospección superficial consiste básicamente en marcar recorridos paralelos a lo largo y ancho de la parcela (varios arqueólogos) llamados «transect» y realizarlos caminando a un ritmo lento, mirando al suelo para intentar detectar posibles restos arqueológicos (muebles o inmuebles) que puedan hallarse sobre la superficie de la parcela. Es una técnica arqueológica «no invasiva» que nos ayuda a detectar el potencial arqueológico del terreno.
Metodología arqueológica
Como hemos planteado anteriormente, la metodología de la prospección arqueológica superficial que hemos planteado en esta parcela, se ha basado en la realización de varios transect en paralelo, realizados por tres arqueólogos en línea recta con separación de unos 10 metros aproximadamente entre nosotros, con varios recorridos de ida y vuelta hasta peinar totalmente la superficie de la parcela a prospectar.
En las prospecciones arqueológicas superficiales, hay dos opciones de realización, una recogiendo los materiales hallados y otra sin recogida de materiales. En el caso que nos ocupa, se realizó sin recogida de materiales.
La metodología a desarrollar se basa en la observación minuciosa del transect que se va realizando en busca de la existencia de materiales bien muebles o bien inmuebles (estructuras emergentes), con el fin de fotografiarlas y georreferenciarlas para poder documentarlas en su posición real y poder delimitar el área afectada posteriormente en la memoria final que se entrega a la Delegación de Cultura de Jaén. Para ello utilizamos una app del Instituto Geográfico Nacional (IGN) en nuestros móviles, que marcan los tracks que realizamos sobre un mapa real cartografiado, así como las fotografías que realizamos georreferenciándolas en su ubicación real. De este modo obtenemos los recorridos realizados y las fotografías hechas dentro de un mapa real de la zona de intervención.

Resultados y hallazgos arqueológicos
Tras la finalización de los trabajos de prospección en esta parcela sita en el interior de una gran finca olivarera, podemos decir que los resultados en cuanto a evidencias de restos arqueológicos es negativa. A pesar de haber hallado restos de cerámica en la prospección, se ha dado como negativa, ya que los materiales son de etapa moderna (amorfos de teja rojiza y cerámica vidriada del siglo XX-XXI).
Posteriormente, se presentó en la Delegación de Cultura de Jaén, la memoria preliminar-final, la cual recoge todo el trabajo de campo realizado conforme al proyecto presentado previamente, así como los resultados obtenidos en la intervención.
Una vez presentada la memoria, la Delegación de Cultura, emitirá una resolución final sobre dicha actuación, en la que resolverá favorablemente la misma y de esa manera la propiedad y promotora de las obras que se quieren realizar, podrá solicitar los correspondientes permisos y tendrá luz verde para la realización de la planta de producción de biometano, que es el motivo por el cual se dio lugar a esta intervención arqueológica de prospección superficial.

