IAP excavación por Sondeos ARQUEOLÓGICOS EN zona de protección "b" en Millán de priego
Necesidades arqueológicas del cliente
En el proceso de construcción en zonas que tengan afección arqueológica, es requisito obligatorio realizar un estudio arqueológico previo, para asegurar la preservación del patrimonio. En Jaén, la mayoría del suelo edificable se encuentra dentro de la zona de protección aunque con diferentes niveles, por lo que en casi toda su extensión está sujeta a estudio y control arqueológico. En este proyecto, la zona de protección es la «B», concretamente en el barrio del arrabalejo y se trata de dos solares unidos que antaño fueron dos casas unifamiliares de principios del siglo XX y necesitan estudio arqueológico antes de comenzar su proyecto de obra, si bien el proyecto a ejecutar se trata de un edificio de viviendas plurifamiliares. Esta medida busca salvaguardar posibles hallazgos arqueológicos que puedan estar bajo nuestro suelo y que arrojen luz sobre el pasado de la ciudad.
Metodología arqueológica
Estas parcelas se encuentran en una calle principal ubicada en los antiguos arrabales a extramuros, concretamente están situadas frente al teatro Infanta Leonor, que formaba parte de la línea de muralla de la ciudad medieval de Jaén. La excavación planteada en el proyecto se basa en la realización de 4 sondeos arqueológicos distribuidos espacialmente en la parcela hasta alcanzar el 50% de la superficie de la misma. Debido a la complejidad de los materiales que conformaban la superficie de los solares tras el derribo de las viviendas existentes, se procedió con medios mecánicos a la excavación de los sondeos, teniendo por objetivo alcanzar la cota de cimentación a los 3 metros de profundidad, si bien obtuvimos en algunas zonas el sustrato geológico antes de la referida cota.
Como hemos comentando anteriormente, la parcela se dividió en 4 partes en las que ubicamos los diferentes sondeos, de manera que quedasen distribuidos por la misma y alcanzáramos la máxima extensión excavada. Los sondeos planteados arrojan unas medidas entre 11 x 4.5 metros (dos de ellos), 11 x 6 y un último de 7 x 5 metros.
En el primer sondeo y nada más comenzar obtuvimos los muros de cimentación de piedra caliza irregular que formaban la misma de la casa antigua existente anteriormente. El sustrato geológico apareció a la profundidad de 2, 80 metros en su punto más profundos, si bien se iba elevando en cota conforme nos acercabamos a la parte central de las parcelas.
El sondeo 2, fue prácticamente igual que el primero, pero al estar en la parte este de la parcela, el sustrato geológico apareció al 1,70 m, debido a que en esa parte el suelo estaba rebajado respecto a la cota del sondeo 1, ya que allí se ubicaba el patio de la segunda casa derribada que conformaban el solar. También se hallaron muros de carga de esta casa antigua.
En el sondeo 3, si obtuvimos más resultados arqueológicos, pero de era contemporánea. Al poco de comenzar la excavación, hallamos los restos de una atarjea (canalización de agua) hecha en piedra tallada y con tapa de lajas de piedra. posteriormente, apareció una estructura de muro de cimentación que partía el sondeo en dos mitades, el cual dejamos como testigo. Bajo este muro divisorio, en su mitad hallamos una estructura realizada en ladrillo macizo, que corresponde según nuestra hipótesis, ya que es anterior al muro de cimentación, a una pileta de decantación de aguas residuales, ya que antes de las viviendas antiguas derribadas, hubo una fábrica de fideos y chocolate. La estructura de ladrillo carecía del recubrimiento de mortero hidráulico por lo que estimamos que su función no era de almacenar agua sino más bien de decantador antes de expulsarlas a los desagües generales. En la parte final del sondeo y formando parte del muro de cimentación divisorio, encontramos una piedra de molino de gran tamaño, otra de menor tamaño que formaría parte de éste y una quicialera (hendidura tallada en la piedra para encastrar una puerta), que habían sido reutilizadas para la composición del muro de cimentación, aunque ante la falta de material cerámico, nos vimos imposibilitados a la datación aproximada de estas piezas.
El sondeo 4, no obtuvo ningún resultado arqueológico que no fuera más muros de cimentación de la casa antigua ubicada sobre él.



Resultados y estratigrafía arqueológica
Siempre, al terminar una excavación debemos de justificar la estratigrafía arqueológica y/o geológica de modo que quede reflejada la composición del suelo, justificando así la ausencia de posibles daños al patrimonio histórico.
El estudio arqueológico realizado en Millán de Priego zona de protección «B», es un ejemplo de la importancia de investigar y preservar nuestro patrimonio. En esta ocasión no se han encontrado restos arqueológicos de etapa anterior a la contemporánea. En todos los sondeos realizados llegamos o bien a la cota de cimentación -3,00 metros o bien al sustrato geológico..
La estratigrafía de esta intervención se puede reflejar en tres sustratos geológicos:
– La capa superficial, que está formada por la antigua solería y loseta de las casas existentes.
– La segunda capa estaba compuesta por un estrato de tierra y piedra, de carácter antrópico propia del uso de relleno y los muros de cimentación de las antiguas casas.
– La tercera capa, compuesta por el sustrato de la marga blanquecina, que corresponde con el sustrato geológico de la zona.
No obstante y tras no haber obtenidos resultados arqueológicos anteriores a la etapa contemporánea, seguimos comprometidos con la protección y estudio de nuestro pasado para ocasiones futuras.

